La moda en contra de la delgadez extrema.
La preocupación por el impacto negativo que tiene sobre las mujeres en general el modelo corporal que se propone desde la industria y el negocio del modelaje llegó hasta las máximas autoridades madrileñas. El gobierno decidió tomar el toro por las astas y acordó con importantes empresarios del rubro que no contrataran a modelos extremadamente flacas en un desfile de trascendencia internacional.
La Pasarela Cibeles exigió que sus modelos fueran mujeres que lucieran saludables. Es decir, debieron cumplir los parámetros recomendados por los expertos en nutrición. Los argumentos están estrictamente asociados a cuestiones sanitarias. Sus cuerpos deben de cumplir con un 18% de masa corporal. Esto es: una mujer de 1,75 metro de altura no puede pesar menos de 56 kilos, según los criterios recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Las personas que entrevistaron a las modelos a contratar evaluaron su índice de masa corporal y encontraron que el 30% de las aspirantes no aprobaba la relación buscada entre peso y altura. Y no lo dudaron: aunque muchas habían participado en la edición anterior, las dejaron afuera por escuálidas.
Las personas que entrevistaron a las modelos a contratar evaluaron su índice de masa corporal y encontraron que el 30% de las aspirantes no aprobaba la relación buscada entre peso y altura. Y no lo dudaron: aunque muchas habían participado en la edición anterior, las dejaron afuera por escuálidas.
El tema de la anorexia también estuvo presente en la última versión de la Semana de la Moda en Milán, al presentar la diseñadora Elena Miró, en pasarela, a una de las modelos del momento, la norteamericana Crystel Renn quien, con 75 kilos y talla 42, demostró que las curvas no son un problema y que en el mundo del modelaje también hay mujeres reales.
Todo esto ocurrió debido a la muerte de la modelo uruguaya Luisel Ramos, de 22 años, quien tras una “pasada” impecable sobre una de las pasarelas de la Semana de la Moda Uruguaya, la joven se desplomó y no hubo forma de reanimarla. Enseguida se habló de bulimia y anorexia, pero la autopsia no confirmó que su fallecimiento estuviera asociado a esos males. Arrojó que era un caso de muerte súbita, probablemente disparado por un pico de estrés.
Pero el tema está instalado y hace años que los modelos corporales que se venden desde las pasarelas y publicidades sufren severos cuestionamientos desde el mundo médico, que considera un avance la flamante medida.
Por otra parte, la firma de belleza Dove está rompiendo con los esquemas de cuerpos perfectos y esbeltos. La nueva campaña de esta marca consiste en trabajar con modelos normales que se asemejan al prototipo de las mujeres reales.
La idea de esta campaña surgió después de una investigación realizada por la reconocida Dra. Nancy Etcoff de la Universidad de Harvard quien realizó una encuesta entre las consumidoras de este producto. Más de un 60 % de éstas admitieron sentirse deprimidas en relación a los cuerpos que se exhiben habitualmente en los anuncios de belleza y un 75 % dijo que desearían ver imágenes más reales de mujeres en la publicidad de este tipo de productos.
Las fotos mostradas son de la Pasarela Cibeles 2006, mucha diferencia a comparación de fotos de modelos en huesos que hemos visto sobre todo en páginas y campañas contra la anorexia, si, son delgadas, pero cualquier persona con una alimentación balanceada y mucho ejercicio puede estar así.


Esto es excelente, a mi por lo menos no me gustan las anoréxicas que se les ven los huesos por todos lados, y sin boobs ni booty. Bien por las autoridades españolas y ojalá que se corra la costumbre por todo el mundo. De menos se logra subir la autoestima de las mujeres normales al ver modelos no tan flacas.
Eso se pretende precisamente, a que nuestras bellezas sean naturales…